suelos
Los suelos de los valles son de origen aluvial-coluvial, formados por la acción de transporte de los ríos intermitentes en la zona, procesos eólicos y derrubios coluviales de las formaciones montañosas que los rodean.
En general son suelos no salinos no sódicos, aptos para distintos tipos de cultivos. Con respecto a las texturas, en su mayoría son franco-arenosos a arenosos, y no presentan impedimentos, dada su alta permeabilidad. Son suelos alcalinos (ph de 8) por la presencia de calcio en sus combinaciones, principalmente sulfato de calcio. Dada su textura gruesa, los suelos presentan un normal drenaje, sin limitación al desarrollo radicular. Se trata en general de suelos pobres en materia orgánica, nitrógeno, fósforo y ricos en potasio y calcio.